miércoles, agosto 27, 2008

Vixen TV Comp


MrBlackwell's Exclusive!!! ;)


PAL Dolby 2.0 Menu R= 7 to 8.5

Live Performances, TV Studio Recordings
and Interviews, including...


MTV Spring Break, Daytona Beach USA 1989
Formel 1, Germany 1989
RAI UNO, San Remo Festival Italy 1989
Dramen, Norway 1989
Veronica Studio's, Netherlands 1990
RAI UNO, Italy 1989
TVE, Spain 1991
VideoMusic, Milano Italy 1989

Aprox running time 65 minutes

viernes, agosto 15, 2008

Se Me Estaban Ocurriendo

Algunas definiciones

(cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia, o tu problema)

Soledad (-1): dícese de un estado de placer en el que uno disfruta consigo mismo... la calidad y duración de este estado no caducan por el agregado de otros ingredientes tales como otros seres humanos.
Contraindicaciones: no posee.

Soledad (-2): estado deplorable en el que uno sólo se encuentra, por desgracia, con uno mismo. Elevada a su máxima expresión, dícese de esos momentos de mierda en los que hasta las palomas se espantan de usted… emergiendo un deseo incontrolable de cortarse las venas con una galletita criollita...
Contraindicaciones: uffff !!

Soledad (-3): mujer que incita a la entrega y alimenta el deseo continuo de seguir entregándose...
Contraindicaciones: no apto para quienes gustan de los hombres exclusivamente.

Sola: mujer de edad irrelevante que, abrumada por su propia y hastiante presencia, desespera por conseguir un individuo a quien, (una vez identificado y concretado el encuentro íntimo), le rompe soberanamente los testículos (gónadas sexuales masculinas-sitio de producción de las células sexuales del macho)… hasta culminar indefectiblemente con la huída desesperada del potencial semental que, para colmo de males, debe preocuparse por el sobrepeso depositado en sus gónadas (peso directamente proporcional al tiempo compartido y/o soportado)
o bien,
mujer que disfruta de sí misma permaneciendo en estado de placer. Este espécimen cumple al dedillo lo descrito en la referencia (-3).

Solo: hombre de edad sin importancia que tiene el marote centrifugando quilombos, (para lo cual se recomienda buscar asesoramiento profesional), y que se convierte ante todos los sentidos femeninos en un ser 100% evitable. De no detectarse a tiempo existe un elevado riesgo de contagio de los mambos del sujeto en cuestión.
o bien,
hombre que se encuentra en estado de placer mientras se disfruta a sí mismo.
(nota al pie: Este último es, muchachas, ampliamente recomendable).
(otra nota al pie: Para las que gusten de ellas, remitirse a la referencia (-3)).

viernes, agosto 01, 2008

El Infierno No Existe!!!

....explicación científica a continuación :


La siguiente pregunta fue hecha en un examen trimestral de química en la
Universidad Complutense de Madrid. La respuesta de uno de los estudiantes
fue tan 'profunda' que el profesor quiso compartirla con sus colegas, vía
Internet; razón por la cual podemos todos disfrutar de ella.


Pregunta:

¿Es el Infierno exotérmico (desprende calor) o endotérmico (lo
absorbe)?

La mayoría de estudiantes escribieron sus comentarios sobre de Boyle
(el gas se enfría cuando se expande y se calienta cuando se comprime).

Un estudiante, sin embargo, escribió lo siguiente:

"En primer lugar, necesitamos saber en qué medida la masa total del
Infierno varía con el tiempo. Para ello hemos de saber a qué ritmo entran
las almas en el Infierno y a qué ritmo salen.
Tengo sin embargo entendido que, una vez dentro del Infierno,
las almas ya no salen de él. Por lo tanto, no se producen salidas.
En cuanto a cuántas almas entran, veamos lo que dicen las diferentes religiones:
la mayoría de ellas declaran que si no perteneces a ellas, irás al Infierno.
Dado que hay más de una religión que así se expresa y dado que la gente
no pertenece a más de una, podemos concluir que todas las almas van al Infierno.

Con las tasas de nacimientos y muertes existentes, podemos deducir que el
número de almas en el Infierno crece de forma exponencial.

Veamos ahora cómo varía el volumen del Infierno: según de Boyle,
para que la temperatura y la presión del Infierno se mantengan estables, el
volumen debe expandirse en proporción a la entrada de almas.
Hay dos posibilidades:

1. Si el Infierno se expande a una velocidad menor que la de entrada de
almas, la temperatura y la presión en el Infierno se incrementarán hasta
que éste se desintegre.

2. Si el Infierno se expande a una velocidad mayor que la de la entrada de
almas, la temperatura y la presión disminuirán hasta que el Infierno se
congele.

¿Qué posibilidad es la verdadera? Si aceptamos lo que me dijo Ana en mi
primer año de carrera - "hará frío en el Infierno antes de que me acueste
contigo" -, y teniendo en cuenta que me acosté con ella ayer noche,
la posibilidad número 2 es la verdadera y por tanto daremos como cierto que
el Infierno es exotérmico y que ya está congelado.

El corolario de esta teoría es que, dado que el Infierno ya está congelado,
ya no acepta más almas y está, por tanto, extinguido;
dejando al Cielo como única prueba de la existencia de un ser divino,
lo que explica por qué, anoche, Ana no paraba de gritar '¡Oh, Dios mío! '.

Dicho estudiante fue el único que sacó sobresaliente

jueves, julio 31, 2008

La Guerra De Los Sexos Revisited




esto lo saqué de la vieja, querida y extinguida página Planeta Yerba

viernes, julio 18, 2008

17 de julio

Una mañana increíble, primaveral, con la brisa agitando las hojas del diario
y el café humeante sobre las mesas de la vereda;
el sol brilla y la gente que sonríe.

Pequeño milagro del clima, pequeño milagro de la política.
Aún los menos creyentes tendrán que aceptar que si hubiera un guionista
de esto que entendemos como vida, en estos últimos días estuvo
particularmente inspirado.

La metáfora no podría ser más elocuente.
Tuvo que llegar un manso, un señor de palabras medidas y modales cansinos,
para poner un poco de orden.
Con firmeza, sin apelaciones a épicas inexistentes se limitó a devolver
la normalidad, a regresar ese extraviado sentido común.

“Veo un Senado dividido, está claro que este proyecto no tiene consenso,
no puedo acompañarlo”,

afirmó y pidió lo que cualquier hombre sensato diría a los fanáticos
del todo o nada:

“No es necesario que haya ganadores y derrotados, no estoy para desempatar,
estoy para buscar soluciones”.

Pero claro, es difícil hablarle a personas como Miguel Angel Pichetto.
Y Cobos tuvo que votar; y los Kirchner tuvieron esa homérica derrota
que buscaron con tanto ahínco.
Hay ahí materia para psicoanalistas. Y la mención no es casual.
Todo este extenuante conflicto se fue configurando ante las sucesivas
vueltas de tuerca que le imprimió Néstor Kirchner,
no como una batalla ideológica, ni siquiera como una puja descarnada de intereses.
No lo que consiguió es que la pelea escalara a un nivel mucho más básico y profundo,
la confrontación de los normales y los extraviados.

No vale la pena ingresar aquí en sesudos debates sobre la normalidad,
faena que dejamos a los intelectuales.
En la vida cotidiana, que fue la que traumatizó este conflicto, t
odos sabemos reconocer la pérdida del sentido común.
Las cientos de miles de personas felices que desbordaron
esa “Primavera de Palermo” que no hizo sino sellar la derrota que con su voto
escrituró Cobos, pedían lo que desea cualquier hombre normal:
un país en paz que le permita soñar con una vida lo más feliz posible.
Una vida de trabajo y familia. No mucho más.
Ya pasaron las épocas de los liderazgos providenciales.
Perón y Evita hoy dirían otras cosas, harían otras cosas.
Serían seguramente más módicos, menos heroicos, pero más humanos.
Tal vez irían a terapia, aceptarían que pueden equivocarse, que ya no quedan recetas inexorables para nada.
Ellos entendieron su tiempo, como Kirchner no entendió el suyo.
Y por eso perdió.

Tuvo que llegar este hombre discreto, casi un Fernando Pessoa de la política.
Este talentoso, este firme, para que la corbata rutilante de un Pichetto
prometiendo venganzas bíblicas vibrara más desacompasada que nunca.
Para que el rostro torvo de Saadi fuera lo que es, una caricatura y
un espejo de los Kirchner que se dijeron progresistas para disfrazar su intolerancia

¿Qué tienen que ver esas movilizaciones de gente utilizada
con los liderazgos del socialismo español que imaginan emular?
¿Esa banda de funcionarios enriquecidos, esos fondos públicos que nunca vuelven,
esa retórica trasnochada, qué tiene que ver eso con el progreso?
Una tormenta perfecta

La agenda del futuro ya está sobre la mesa y la trazó Cobos con simpleza.

Un país más federal y republicano que pueda darse por la lógica vía del consenso
las instituciones y leyes que necesita.
Un país de dignos no de domesticados.
Un país en el que la riqueza que produce la gente vuelva a sus pueblos.
Un país menos corrupto, menos arbitrario, donde los gobernantes
sirvan al poder público y no se sirvan de este.

Las patoteadas políticas y físicas de Néstor Kirchner se han revelado
como un fenomenal error político, han expuesto la enorme subestimación
de la sociedad que contiene su pensamiento, la incapacidad para articular
un discurso más inteligente, abarcativo, un discurso que amplíe horizontes.
Gobernadores, legisladores nacionales, líderes sindicales,
se subieron a un barco que se estrelló.
Perdieron mucho y se lo merecen.
Cometieron el único pecado imperdonable para un político:

extraviarse del humor popular.

Gente grande que cayó en manipulaciones de cuarto nivel,
que apoyó mentiras flagrantes. El cinismo los destruyó, la sociedad los pasó por arriba
y ahora a volver a empezar.
Los nombres quedaron ahí grabados en los diarios, para que nadie se olvide.

Es tan bueno y en tantos sentidos lo que pasó,
es tan fuerte el mensaje que trasciende este drama, fue tan perfecto el desenlace,
puso en juego cosas tan básicas que parecían olvidadas.
Cosas como la verdad, la dignidad, la coherencia, la buena leche.

Se entiende la alegría en la calle. Lo que sucedió fue muy claro,
como sucede con todas las cosas que valen la pena:
los malos perdieron, los buenos ganaron.

Ya van a aparecer los elaborados relativistas de siempre,
discúlpese entonces la simpleza de esta columna.

¿Y como sigue? Nadie lo sabe.

Pero una cosa quedó clara:
Néstor Kirchner no es ese conductor infalible que ve más allá,
que sobre un montón de evidentes desatinos construye un triunfo sorpresivo.
No, cuando parece que se equivoca es porque se está equivocando.
Cuando mete la pata es porque la mete.
Cuando opaca a su mujer es porque la opaca.
Cuando convoca a una guerra es porque quiere sangre –menos la suya, obvio-.
Cuando va por una empresa es porque va por una empresa.
Lo que se ve es lo que hay.

Y los que todavía lo siguen ahora saben donde termina esa aventura.
Si todavía queda algo de cordura en el poder, la salida es simple.

Chau Nestor, gracias por todo, nos vemos en el 2011, charlamos a la noche de la familia y los amigos.
Ahora me toca gobernar a mi.

lunes, junio 30, 2008

KISS Wien, StadtHalle - Osterreich

KISS Wien, StadtHalle - Osterreich
May 12th 2008
PAL LPCM Menu R= 9


Filmed by Slovakia from the audience. Image is a bit shaky at the beggining but gets better through out the show.
This is the last time KISS performed their entire Alive! set to an European audience during the 2008 Alive 35 World Tour. Unfortunately "Lick It Up/Won't Get Fooled Again"
is cut. :(


viernes, junio 20, 2008

Tv Clips Specials 2




Segunda parte de una interesante recopilación de la TV norteamericana de los años 80 con material que no figura en los clásicos "TV Collection"

miércoles, junio 18, 2008

miércoles, mayo 28, 2008

jueves, mayo 22, 2008

miércoles, abril 30, 2008

Requiem

Esta tarde falleció mi agüela Antonia...

Van desde aqui mis oraciones y todo mi cariño agüela!!!

te quiero mucho y nunca te olvidaré


Mariano

viernes, abril 11, 2008

Lenita Erickson


Recientemente conseguí la filmación de un concierto acústico en Suiza
de esta excelente cantante junto a Bruce Kulick.

Con una voz rasposa que recuerda a la de Bonnie Tyler o Robin Beck es
una muestra más de que el mundo de las cantantes femeninas no se detiene
en lamentos "a la Evanecense".


Lenita comenzó a hacerse conocida cuando fue llevada por Roxy Petrucci (Vixen) a Los Angeles
para hacerse cargo de las voces de Madam X. Cuando el proyecto no prosperó, se embarcó
en un disco en solitario de excelente factura simplemente titulado "Lenita Erickson".
El disco fue grabado en los mismos estudios en que KISS grababan su oscuro "Carnival Of Souls",
y con el mismo productor, por lo que la conexión KISS era de esperarse.
Además de Paul Stanley y Curt Cuomo, colaboran en el mismo Eddie Money, Ricky Philips, Don Schift (Elvis/Tina Turner/Chuck Berry) y Kenny Aaronoff.
En el 2005 nuevamente estuvo en un proyecto llamado "Hells Belles" con Roxy Petrucci y el guitarrista de David Lee Roth, Brian Young

En el show acústico que mencioné, Lenita hace una increible versión de "Forever" que incluso supera a la de Paul Stanley. Si lo pueden conseguir, háganlo. El disco solista es más difícil de conseguir por estos dias.


MrBlackwell

jueves, abril 10, 2008

Onomástico

Hoy 10 de Abril cumple 91 años mi Agüela María!!!!!


Feliz Cumple Agüela!!!!!


Mariano

miércoles, abril 09, 2008

viernes, abril 04, 2008




Hoy 3 de Abril, hace 20 años te traje para casa Tom. Nos iluminaste la existencia y nunca vamos a dejar de agradecerte los 17 años que compartiste con nosotros. Sé que en algún momento vamos a reencontrarnos. Te extraño mucho y me hacés mucha falta! Hasta luego felinito!!!

Mariano

miércoles, marzo 26, 2008

Si nos va tan bien, ¿para qué aumentan los impuestos?

La suba de las retenciones al campo demuestra que el INDEC y el Gobierno no dicen la verdad cuando afirman que la Argentina crece a pasos agigantados, la inflación no existe y el fantasma de la pobreza está quedando atrás.


En varias oportunidades sostuve que esta política económica sólo cierra con fuga de capitales. Esta afirmación, que parece una ironía, acaba de ser confirmada por el mismo ministro de Economía, Martín Lousteau, quien afirmó, refiriéndose al aumento de los impuestos a las exportaciones agropecuarias, que “si entraran al mercado todos esos dólares de exportaciones, el dólar se desplomaría y queremos mantener la competitividad de nuestra industria”. Lo que significan estas palabras es que lo peor que nos puede pasar en la Argentina es que aquellos que invierten en el país, exportan y tienen ganancias ingresen capitales. ¡Todo un descubrimiento de las políticas heterodoxas que el kirchnerismo le enseña al joven economista!


No menos feliz fue otra de las afirmaciones del joven economista que todos los días va al Ministerio de Economía a ocupar el sillón de ministro. Lousteau calificó a la protesta del campo como: “piquete patronal que pone en riesgo el abastecimiento de alimentos”. Sería interesante que formulara las mismas acusaciones cuando el sindicalista Hugo Moyano, aliado del Gobierno, hace piquetes en las empresas para que los que trabajan allí se pasen a su gremio. ¿O acaso el kirchnerista Moyano no obliga a pasarse a su gremio hasta a los empleados que andan en bicicleta? Con una visión tan parcializada de la realidad, se hace difícil imaginar que el ministro tenga la suficiente ecuanimidad al momento de adoptar medidas económicas.


Otra más del joven economista respecto al campo: “Se beneficia del tipo de cambio alto y del gasoil barato”. He recorrido el país en varias oportunidades y, cuando converso con los productores, la primera pregunta que les formulo es: “¿Consigue gasoil para trabajar?”. La respuesta que obtengo es: “Sí, pero a $ 2,20 el litro y no todo el que queremos”. Esto significa que $ 2,20 no es precio de equilibrio. Evidentemente, Lousteau se ha quedado con los datos que le pasa Guillermo Moreno sobre el precio del gasoil (todavía no llovió gasoil en el interior como habían prometido) y los economistas sabemos que con la información distorsionada uno puede llegar a decir cualquier barrabasada si la toma como cierta.


Sobre el tema del tipo de cambio, el joven economista se olvidó de decir que un dólar a $ 3,16 les conviene a las arcas públicas porque así se recaudan más pesos por cada dólar exportado. De manera que el primer beneficiado con el dólar alto, que ya no es tan alto por la inflación, es el Estado. Quisiera ver cómo hace el Gobierno para sostener el aumento del gasto público con un tipo de cambio de, digamos, $ 2,50.


Por último, el ministro sostuvo que los productores quieren quedarse con el precio pleno internacional de la soja. Si así fuera, ¿cuál es el problema? ¿Qué pecado están cometiendo? ¿Qué acto ilícito es obtener utilidades en base a las reglas del mercado? Personalmente, me preocuparía más por los costos de las obras públicas, el manejo indiscriminado de los fondos fiduciarios o las valijas que vienen desde Venezuela que por la rentabilidad del campo.


En síntesis, recurriendo a la típica demagogia, se sostiene que el campo tiene que ser solidario con sus ganancias para paliar la pobreza de los sectores más desprotegidos. La verdad es que no entiendo nada. Por un lado, el INDEC nos dice que la inflación está bajo control, que la desocupación bajó sustancialmente, que la pobreza y la indigencia se desplomaron y que el país crece a tasas chinas. Si nos va tan bien y cada vez hay menos pobres, indigentes y desocupados, ¿para qué subir las retenciones? Siguiendo el panorama tan alentador que nos presenta el Gobierno sobre la marcha de la economía, las retenciones deberían bajar en lugar de subir porque cada vez se necesitarían menos subsidios dado que la gente está cada vez mejor. Pero, si el mensaje que nos dan es que hay que subir las retenciones para ayudar a los pobres, entonces quiere decir que las cosas no marchan como nos muestran los indicadores del INDEC o los discursos del kirchnerismo.


Desde que el kirchnerismo llegó al poder, la carga tributaria aumentó en forma fenomenal y cada vez se recauda más. Los derechos de exportación representan, actualmente, el 12% del total de los ingresos por impuestos. Con tantos nuevos ingresos tributarios que tiene el Estado, ¿tenemos mejor educación, salud pública, seguridad o justicia?


¿Para qué quiere el Estado más recursos si con los que ya ha agregado la educación sigue siendo una lágrima, la inseguridad es un drama y la salud pública un desastre, mientras la Villa 31 –por dar sólo un ejemplo– se expande día a día al borde la de autopista Illia con casas que ya tienen tres pisos?


En una economía de mercado, el sector privado obtiene sus ingresos ganándose el favor del consumidor. Para lograrlo tiene que estimar precios, costos, calidad de los productos, cambios tecnológicos y demás variables que pueden influir en su negocio.


A diferencia del sector privado, el sector público obtiene sus ingresos en forma compulsiva, evaluando qué tipo de resistencia oponen los contribuyentes y viendo a quiénes puede quitarles más ingresos sin perder poder político.


A lo largo de la historia económica mundial, pueden encontrarse muchos errores de cálculo por parte de los reyes al momento de estimar la carga tributaria que podían imponerles a sus súbditos. La revolución norteamericana que llevó a ese país a la independencia, la inglesa que estableció el “no taxation without representation” o francesa son sólo tres de los ejemplos que pueden darse sobre cómo, aun los monarcas más absolutistas, perdieron el poder o sus colonias por su ambición desmedida al momento de explotar a los contribuyentes.


En la Argentina, no es solamente el campo el que está siendo exprimido como un limón con más impuestos. El impuesto inflacionario se extiende a toda la sociedad y afecta a millones de personas. Y si bien las rebeliones fiscales hoy no son tan cruentas como las que había en la época de los monarcas, los cacerolazos pueden causar estragos políticos. Salvo, claro está, que las huestes piqueteras adictas al Gobierno salgan a la calle y lleven al país a un enfrentamiento civil de consecuencias imprevisibles.


Roberto Cachanosky

© www.economiaparatodos.com.ar




Impecable el análisis!!!!

sábado, marzo 08, 2008

Atrapado Y Sin Salida

El estilo de gobierno del matrimonio Kirchner es responsable de haber metido al país en un callejón en el que no hay escapatoria.

A medida que van pasando las semanas, y a pesar del enorme esfuerzo que se hace para transmitir que la economía marcha bien y no hay complicaciones serias a la vista, cada vez es más evidente que el Gobierno está atrapado sin salida en su política económica.

La apuesta a la reactivación vía la expansión monetaria ha llegado al tope de sus posibilidades. La inflación se ha desbordado, literalmente, porque la demanda de moneda ya no aumenta: cada peso que emite el Banco Central de la República Argentina (BCRA) se va a los precios. Como el BCRA defiende el valor del dólar en vez del valor del peso, tiene que cobrar el impuesto inflacionario para defender la divisa estadounidense. Sin embargo, ese impuesto inflacionario ha licuado el tipo de cambio real, al punto de que algunos sectores empresariales comienzan a reclamar un dólar aún más alto. La gran pregunta es: ¿cómo?

Al mismo tiempo, el aumento de la inflación hace caer el salario real y amenaza al motor de la reactivación desde 2002 hasta ahora, que es el consumo. Para que este no caiga, el Gobierno tiene que otorgar aumentos de salarios que, al menos, igualen la tasa de inflación. El costo de estas medidas implica una pérdida de rentabilidad para las empresas. Por su lado, éstas tienen que optar por ajustar precios o perder capital de trabajo, dado que si venden a precios más bajos luego no pueden reponer el stock de mercadería vendida.

El primer y claro problema en que está atrapado el Gobierno tiene que ver, entonces, con haber ignorado la inversión competitiva como paso inicial y genuino para crecer. Y como la inversión no depende solamente de los precios relativos y otras variables económicas, sino también del respeto por los derechos de propiedad y la previsibilidad en las reglas de juego, la salida del atolladero pasa a ser más complicada porque el matrimonio Kirchner no inspira la confianza necesaria para atraer capitales de largo plazo. Digamos que el principal problema para salir del actual esquema son ellos mismos. Sus formas de actuar, de construir poder y de manejarlo podrán ser beneficiosas en el corto plazo para sus aspiraciones personales, pero totalmente contradictorias con una Argentina que pretenda crecer en el largo plazo.

La decisión del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, de controlar los precios y la estructura de costos de las empresas muestra claramente que la administración kirchernista ignora por completo la importancia del marco institucional como generador de inversiones. La razón es muy sencilla. Si Moreno asigna su tiempo a analizar los costos de las empresas y a determinar si la utilidad que tienen es correcta o no, surge la gran pregunta: ¿qué es una utilidad correcta para Moreno? ¿Cuál debería ser la utilidad de una empresa en la Argentina considerando esta calidad institucional? Porque es de suponer que Moreno no debe creer que es lo mismo la calidad institucional de Holanda que la de nuestro país. Por lo tanto, las tasas de rentabilidad que se les piden a las empresas en ambos países son totalmente diferentes. A menor riesgo institucional, menor tasa de rentabilidad. A mayor riesgo, mayor tasa de rentabilidad. Salvo que Moreno pretenda inventar la pólvora y establecer que para el inversor es indiferente la volatilidad en la reglas de juego, por lo que pediría misma rentabilidad a una inversión hundida en Holanda o en la Argentina.

De manera que lo que pronosticamos en estas páginas durante meses, lamentablemente, comienza a cumplirse. Estamos en presencia de una lucha por la distribución del ingreso que será imparable sin un cambio de modelo económico. Al mismo tiempo, el cambio de modelo económico requiere de personajes con un manejo del poder totalmente diferente al del matrimonio Kirchner.

El segundo problema que los tiene atrapados es el de la energía. Razonando en forma muy precaria, el Gobierno cree que el precio internacional de la energía no tiene por qué estar ligado al del mercado interno. La creencia del oficialismo es que, si el petróleo se produce acá, no hay razón por la cual deba tener el mismo precio que en el mercado internacional. Lo que falla en este razonamiento es que el capital es escaso y hay costos de oportunidad. ¿Por qué invertir para extraer gas o petróleo en un país en donde el precio es menor al internacional si en otros países se puede obtener el precio internacional pleno? El ejemplo más evidente es el de Evo Morales. Después de hacerse el guapo con sus medidas autoritarias y socialistas, descubrió que no tiene recursos para extraer el gas, lo cual lo lleva a decirle a Cristina Kirchner que no puede cumplir con el envío de gas pactado. Este caso es el mejor ejemplo para que los funcionarios del Gobierno entiendan la relación entre instituciones y crecimiento económico.

El tercer problema, ligado al anterior, es el de los subsidios para sostener artificialmente bajos algunos precios de la economía. En 2007, el Gobierno destinó $ 14.626 millones a subsidiar diferentes actividades, 125% más que en 2006. De esa cifra, $ 8.331 millones fueron a parar al subsidio del sector energético, lo que significó aumentar estos recursos un 107% respecto al año anterior. Es decir, el Gobierno duplicó el subsidio a la energía, pero no solucionó el problema energético. Lo agravó. ¿Por qué? Porque estuvo financiando flujos artificialmente bajos con subsidios mientras, por otro lado, completaba el precio artificialmente bajo de la energía consumiendo el stock de capital del sector.

Con el transporte le ocurrió algo parecido. En 2007, asignó subsidios a ese rubro por $ 4.219 millones, un 125% más que en 2006. Sin embargo, los trenes, subtes y colectivos no han mejorado en la calidad de sus prestaciones. Al igual que en el caso energético, cada vez se gasta más plata para tener peores servicios.

Al sector alimentario, el Gobierno le destinó $ 1.810 millones de subsidios en 2007. Ahora volvemos con las prohibiciones de exportar trigo, limitaciones a las exportaciones de carne, controles de precios y de costos del sector, amenazas, entre otras medidas.

Como podemos ver, el Gobierno se ha metido en un serio problema. Retrasa artificialmente los precios de algunos productos y financia ese retraso con subsidios y consumo de capital, con lo cual el problema no termina de resolverse nunca, sino que se agrava, dado que al disminuir el stock de capital se reduce la oferta, el precio sube y el subsidio tiende a crecer.

Veamos de nuevo el caso de la energía. Al productor de gas interno se le paga U$S 1,7 por millón de BTU. Evo Morales nos vende gasta a U$S 7 por millón de BTU. De todas maneras, como el presidente de Bolivia tampoco nos puede abastecer por falta de inversiones, habrá que recurrir a Hugo Chávez para que nos envíe fuel oil a un costo equivalente a U$S 13 por millón de BTU. Es decir que el Gobierno no quiere que el productor local reciba más de U$S 1,7 por millón de BTU, aunque terminará pagando U$S 13 para importar fuel oil. En rigor, ese sobreprecio no lo pagarán ni Néstor ni Cristina, sino los contribuyentes. Toda una curiosidad de este modelo productivo.

Lo que vemos, entonces, es que cada vez hay más inflación, cada vez es más represivo el control de precios, cada vez pagamos más impuestos, cada vez damos más subsidios para tener menos energía y peor transporte. Cada vez nos enterramos más y nos quieren convencer de que estamos en la cúspide del mundo.

El Gobierno está atrapado, y sin salida, en su modelo económico. La puerta está cerrada porque su manejo del poder bloquea toda posibilidad de salir del embrollo en que nos han metido.

Roberto Cachanosky

© www.economiaparatodos.com.ar



De más está decirles que coincido plenamente con este artículo

miércoles, febrero 20, 2008

Un Pais A La Deriva

Pareciera ser que el gobierno nacional no tiene temas urgentes que resolver como la inflación, la crisis energética, la caída del ingreso real, el creciente desabastecimiento, la inseguridad y mil problemas estructurales más, dado que dedica su tiempo a debatir si los hijos llevarán en primer lugar el nombre de la madre o si se elimina el obispado castrense. Francamente, esta situación me desconcierta, porque o no tienen noción de lo que está ocurriendo en la economía o, teniendo noción, da por sentado que no puede resolver los problemas y por lo tanto se dedica a pasar el tiempo discutiendo cuestiones menores intentando distraer la atención de la gente de la dura lucha cotidiana por sobrevivir a la estampida inflacionaria que ha generado o a sobrevivir en serio de la permanente agresión de la delincuencia.

Por otro lado, la esporádicas apariciones de Cristina Fernández de Kirchner son para formular algunas inconsistencias o superficialidades, mientras su marido, quien parece manejar los verdaderos hilos del poder, se entretiene armando la interna del justicialismo. Hoy cualquiera puede advertir que Argentina es un país a la deriva. Sin rumbo ni nadie que realmente se haga cargo de resolver los problemas que preocupan a la gente.

La pobreza sigue avanzando hasta niveles extremos. Invito al lector y, particularmente, a los funcionarios del gobierno a que pasen por la calle que está debajo del Puente Saavedra en la avenida General Paz. Si uno va desde Vicente López hacia la Capital y pasa por esa calle para tomar la General Paz hacia el Río de la Plata, se va a encontrar con que se ha instalado una villa miseria debajo del puente. Y lo que me espanta no es la villa miseria, me espanta que sigan hablando de crecimiento, nuevo modelo productivo y menor pobreza cuando cualquiera que no viva en una burbuja viajando en helicóptero a su trabajo puede palpar la pobreza en la calle. Más que pobreza: miseria.

Mientras el país marcha a la deriva, cada tanto se van adoptando medidas que, por lo contradictorias que son, reflejan el grado de desconcierto del gobierno frente a los verdaderos problemas del país. En lo estrictamente económico, tenemos a una legión de funcionarios públicos reclamando que los bancos otorguen créditos a largo plazo y tasas bajas para la producción. Piden esto como si el crédito pudiera inventarse de la nada. Y prueba de ello es el papelón que hicieron cuando anunciaron con bombos y platillos los créditos para la vivienda destinados a los inquilinos, anuncio que quedó solamente en los titulares de los diarios.

Veamos una de las tantas contradicciones del Gobierno. Por un lado, pide más créditos al sector privado y, por otro, el Banco Central emite deuda de corto plazo a un ritmo realmente feroz, casi desaforado. Al 31 de diciembre pasado, el stock de deuda de corto plazo (Lebacs, Nobacs y pases pasivos) sumaba $ 52.775 millones. Al 31 de enero de este año, había trepado a los $ 63.205 millones. Un aumento del stock de deuda de casi $ 10.000 millones en un mes. Casi 20% de incremento en sólo 30 días. Esto es lo que se conoce como desplazamiento del sector privado del mercado crediticio.

Claro, si el Central no se hubiera endeudado de esa manera la inflación hubiese estallado aún más, dado que luego de este aumento del endeudamiento, el circulante creció un 25% entre enero de 2007 y enero 2006.

Otra de las contradicciones consiste en pedirle al sector energético que consuma su stock de capital para financiar las tarifas artificialmente bajas y, al mismo tiempo, quejarse por la falta de energía o relativizarla diciendo que el problema energético es causa del crecimiento. La contradicción también se extiende a la demanda de energía. El gobierno pide hacer un uso racional de la energía: ¿acaso no hay nada más racional que consumir más energía si casi me la están regalando?

Continuando con las contradicciones, un poco tarde el kirchnerismo se da cuenta de que necesita inversiones para poder seguir creciendo. Demanda, entonces, más inversiones, lo cual es consistente con su voluntarismo para que aparezca crédito a tasas subsidiadas. Pero mientras reclama más inversiones tiene a un supersecretario (el ministro de Economía brilla por su ausencia) que aprieta a las empresas para que vendan a tal precio, se mete con los costos de producción, inventa que puede existir el crédito barato y una larga lista de medidas compulsivas que no solo entorpecen el funcionamiento de la economía sino que, además, espanta a cualquiera que pretenda hacer una inversión en Argentina.

En síntesis, mientras Néstor se entretiene tejiendo sus nuevos proyectos de poder en el PJ y Cristina usa su tiempo en cuestiones de Estado tan importantes como recibir a la modelo Naomi Campbell, los cantautores Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat, Soda Stereo, la reina y la virreina de la Vendimia, el actor Antonio Banderas y su mujer Melanie Griffith o Ricardo Montaner, el país marcha a la deriva y sufre, cada tanto, algún sacudón generado por alguna de las insólitas medidas del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.

Que se entienda bien: la economía no está en piloto automático. Está a la deriva.

Roberto Cachanosky

© www.economiaparatodos.com.ar

martes, febrero 19, 2008

Seguridad y Derechos Humanos

Pretender acabar con la inseguridad mientras se reivindica a la violencia y los malvivientes, se disculpa a los delicuentes y se avasalla a la Justicia es, simplemente, una locura sin pies ni cabeza que se está cobrando demasiadas víctimas.

El nivel a que se ha llegado en materia de inseguridad física en el país plantea diversos interrogantes respecto de la sociedad argentina, de sus valores, de cómo vota en las elecciones y del orden de prioridades al que atiende.

Una mayoría social parece respaldar a un matrimonio al que, si les preguntan, rescatan su “política de Derechos Humanos” como uno de sus más sólidos logros.

¿En que consiste esa bendita “política”?

Por empezar, en entender que los guerrilleros de los ‘70 eran idealistas que buscaban una sociedad mejor a fuerza de bombazos, secuestros extorsivos, y emboscadas con ráfagas de balazos por la calle y los militares, sanguinarios nazis que, simplemente, por antojo un día se levantaron con ganas de matar gente e hicieron desaparecer de la faz de la tierra a 30.000 personas porque les encantó la idea.
En segundo lugar, que los asesinatos, secuestros y desapariciones de unos no son iguales a los de los otros.
Tercero, que toda noción de orden y rigurosidad legal es sinónimo de represión.
Cuarto, que todo uniformado (llevado a esa condición por el propio Estado, teórico monopolizador del uso de la fuerza) tiene, por ese sólo hecho, prohibida la actuación preventiva que se reputa también, dicho sea de paso, prima facie como “represiva”.
Quinto, que el derecho penal es una rama del orden jurídico que debe tender a desaparecer. Sexto, que la presunción de criminalidad “por apariencia o actitud” debe reputarse como “discriminatoria”.

Al lado de este cuadro hay otras “convicciones” ideológicas tales como que el crimen es un subproducto de la pobreza y que, por lo tanto, los delincuentes son víctimas de la “agresión de la sociedad” por lo que su acción es una forma velada de justicia en donde las víctimas asesinadas y robadas son en realidad victimarios que someten a los delincuentes (calidad en la que caen porque no les queda otro remedio) a la miseria y que, por consecuencia, están recibiendo su merecido.

Con este conjunto de “políticas” y “convicciones”, que la sociedad se olvide: es imposible vivir seguros.

Los delincuentes de este siglo parecen haber ocupado el lugar de los guerrilleros del ’70: no son delincuentes; son la avanzada de la justicia social que busca emparejar los tantos de la desigualdad. Por lo tanto, los mismos privilegios de que gozaron y gozan los terroristas deben ser aplicados ahora a los malvivientes comunes porque su esencia es la misma, la lucha contra la injusticia.

Mientras esta “política” de derechos humanos y antidiscriminación esté vigente no se podrá caminar seguro por las calles de la Argentina.

El misterio consiste en saber por qué un gobierno que encarna estos extremos goza del respaldo mayoritario de la sociedad, cuyos ciudadanos caen bajo las balas de la delincuencia. Esta sociedad que salió a la calle porque sus $3.500 de ahorro habían quedado atrapados en el corralito, se mantiene, en cambio, muda y paralizada a la hora de exigir que todas estas estupideces vendidas como “políticas”, “principios” y “convicciones” sean sepultadas para siempre y sean reemplazadas por la ley, la autoridad legal del Estado y por el sentido común.

¿Será que a la “humana” y “cálida” sociedad argentina lo único que le importa es la guita? ¿Será que los argentinos se venden a sí mismos el cuento de que les gusta vivir una vida agradable y familiar antes de estar alienados como los norteamericanos por “la cultura del dólar”, pero en realidad a lo único que le prestan atención y por lo único que se movilizan es la plata y el bolsillo? ¿Será eso?

Más allá de que el método callejero claramente no comulga con la civilización, puesto que en la Argentina parecería que todas las controversias se resuelven en la calle, desde Cromañón hasta el Corralón, ¿por qué no hay cientos de miles de personas en la calle, noche y día, sin interrupción, con sistemas de rotación como tienen los profesionales de los cortes de Entre Ríos, enfrente de la quinta presidencial de Olivos, por ejemplo, exigiendo que ya no muera más gente inocente cuyo único crimen consiste en pretender trabajar decentemente para, entre otras cosas, mantener a la casta de inoperantes que debería protegerlos? Simplemente, ¿por qué?

El ejercicio de contestar estas preguntas nos haría muy bien como sociedad. ¿Es cierto que nos sentimos representados por las “políticas” y “convicciones” de este gobierno? ¿Es cierto que creemos que la sociedad es la que victimiza a los delincuentes y que se tiene merecido lo que le pasa por ser la causante de su miseria? ¿Es cierto que creemos que los pobres son delincuentes porque son pobres? ¿O, en realidad, estamos metidos en una enorme hipocresía cuyo fondo consiste en respaldar los métodos K porque creemos que la economía se recuperó gracias a él? Y cuando la economía falle (porque en realidad se recuperó a pesar de él), ¿le caeremos con toda nuestra furia culpándolo no sólo del colapso sino diciendo también que “desde la primera hora” habíamos advertido sobre su inoperancia? ¿Diremos “yo te dije que nunca me había gustado”?

¿Hasta cuándo viviremos en esta mentira? ¿Hasta cuando la inmundicia de la eterna careteada será la pincelada que caracterice nuestra personalidad? ¿Por qué lo que decimos en la escondida privacidad de un café con amigos lo ocultamos cuando se nos consulta en público o cuando nos llaman a votar?

La Argentina se eztá convirtiendo en una enorme podredumbre en donde unos pocos multiplican sus millones, mientras otros no tienen ni la mínima seguridad de regresar sanos y salvos a sus casas. El país no exige explicaciones por nada. Mil millones desaparecen de una provincia y dale que va. Una persona maneja miles de millones de pesos del presupuesto público sin darle cuentas a nadie y dale que va. La justicia se burla de los contribuyentes liberando asesinos y dale que va. Nos hacen creer que la inflación es del 0.9% y dale que va.

No sería extraño que, siguiendo nuestras costumbres, un día estallemos y salgamos a pedir “mano dura”, si es preciso, por fuera de la ley. Será el día en que por no atender la seguridad física de las personas por una enfermiza “política” de Derechos Humanos, perderemos, de nuevo, los verdaderos Derechos Humanos.

En el país del “dale que va”, las políticas de cartón y las “convicciones” de oropel siguen matando a la gente en medio del silencio mayoritario, como si fuera un paisaje al que nos hubiéramos acostumbrado o al que haya que acostumbrarse. Algo muy feo debe estar pasando en los pliegues más íntimos de la conciencia argentina para que tanto olor a podrido no nos impulse a actuar y a exigir que el sentido común vuelva a tener un lugar en el país y reemplace para siempre una política que, disfrazada de “principista”, ha resultado tan demencial como equivocada.

Carlos Mira


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lunes, febrero 18, 2008

Política Argentina

Solamente en la Argentina se producen ciertas situaciones. En cualquier otro escenario, esos mismos hechos, resultan directamente impensados. Es cierto que no hay paraísos terrenales, que cada geografía sufre sus percances, pero hay que asumir que Latinoamérica, cada día, parece una masa menos amorfa y más homogénea, aun cuando algunos países todavía se mantengan inmunes a ciertas “epidemias”. Sin lugar a dudas, el absurdo y la contradicción son las características más arraigadas en este confín del planeta, y la Argentina intenta destacarse con bastante eficiencia.

En el transcurso de un día, los argentinos somos capaces de pasar del asombro y desconcierto que genera la noticia del RR.PP. detenido en la orilla de enfrente a raíz de un choque que provocó dos muertes, a una indiferencia total cuando en una esquina porteña una mujer y su hijo de tres años mueren atropellados por un automovilista que decidió hacer de la calle una pista. En la Argentina, ese hombre permanece libre y hasta es protegido para que ningún vecino “desequilibrado” intente hacerle daño. De alguna manera podría decirse que cuidamos a los victimarios y olvidamos las víctimas. No faltará quien aduzca que la señora y su vástago cruzaron demasiado despacio o no se detuvieron en medio de la calle para que el auto pasara sin molestarse. Argumentos bien argentinos para justificar lo injustificable.

No es ese un simple dato, ni una anécdota, ni acaba la gran contradicción argentina con la crítica a esa especie de garantismo jurídico que, en rigor, no es sino un eufemismo para justificar que la justicia no importa un ápice cuando la economía se mantiene medianamente estable. Lo económico es, en definitiva, el único componente tenido en cuenta para medir y explicar el crecimiento y la calidad de vida. Pero ése es otro engaño: con más actividad económica, con la soja bienaventurada y millones de chinos deseándola, con los commodities –por ahora– impávidos ante la crisis internacional en ciernes, el Dakar en Argentina o el tren bala de la imaginación de Cristina no nos cambia nada. Posiblemente le cambie el panorama al kirchnerismo que hace de todo aquello un arma comunicacional capaz de vender un país oficial diferente sustancialmente al país paralelo, ése que se vive todos los días sin cámaras ni publicidad. En él, la calidad de vida no proviene del precio de la soja o de la evolución de la Bolsa porque toda ganancia financiera no garantiza que pueda disfrutarse esencialmente la vida.

En la proclama de índices macroeconómicos no se tiene en cuenta el temor a ser victima de la delincuencia, a morir en una carretera, ni se menciona el crecimiento de habitantes en cementerios, paradero irremediable ante el olvido de otras variables ajenas a los números y ausente en los discursos oficiales. Hay problemas intrínsecos que exceden la política y la economía, limitadas ambas a la figura de Néstor Kirchner, y que explican que siempre estemos soñando una Argentina distinta. En el sopor del sueño, no se atina a tomar conciencia de la inacción que nos caracteriza ante situaciones incomprensibles y absurdas que se nos venden como episodios cotidianos y naturales más que como anacronías.

Veamos, por ejemplo, que mientras quienes asesinaron a los policías en la localidad de Ezeiza antes de la elección presidencial, causando tanta indignación en la dirigencia, siguen sin identidad y sin paradero, sueltos como sucede también con el violador de Lucila Yaconiz o aquellos que trepan como el hombre araña para entrar por balcones y ventanas o mismo quienes matan a un automovilista en plena autopista Panamericana… Pero, por tratar de robar un Mantecol en un local de la cadena de hipermercados Coto, un joven va a juicio oral y público después de que la Cámara del Crimen confirmara su procesamiento por el delito de “hurto simple en grado de tentativa”. El delito está, pero si no se puede con todo, al menos habría que evaluar qué es lo urgente y qué lo importante, establecer prioridades.

Para el Gobierno es urgente e importante detener a militares octogenarios que hace casi 40 años se supone que participaron en la Masacre de Trelew… A propósito, ¿cuántos argentinos saben de qué se trató, cómo, cuándo o por qué sucedió? Sin mucho razonamiento científico cabe deducir que para nuestros gobernantes esa gente en la calle es más peligrosa que los que hoy matan, violan y siguen llenando cementerios con total impunidad. A simple vista, se observa que no son sólo los precios que suben y bajan, por obra y gracia de un secretario de Comercio que aprieta y extorsiona, aquello que define cuán bien nos va y qué clase de progreso estamos teniendo. Nada aporta a las víctimas de la delincuencia y la desidia que el PBI haya crecido un 8,7%. Hoy, la calidad de vida parece pasar por la categoría del cementerio donde vamos a parar…

No vendría mal que algún cronista preguntara, sin ir más lejos, a la familia del hombre asesinado esta semana frente a su hijo de 16 años si vive con más calidad porque le “congelaron” la cuota del colegio (aunque luego venga la “cuota reparación”, el nuevo invento) o haya “convenios con el Gobierno” por los precios…

Hay debates que no se están dando en la sociedad y hay fórmulas y datos de crecimiento que distan de evidenciar y medir si crecemos en verdad. Nos quedamos debatiendo la capacidad de Kirchner para cooptar o esmerilar adversarios efímeros, las internas en el Ejecutivo, la influencia de Chávez y Evo Morales, o el vestuario de la dama que ocupa, decorativamente, el sillón de Rivadavia como si eso fuese lo importante. Si los vaivenes de la crisis financiera internacional no afectan el dólar o si Martín Lousteau es más o menos ministro que otro funcionario del área son los temas que impone la agenda política junto a un folletín que no merece siquiera dos renglones por su escasa credibilidad: la reorganización del Partido Justicialista para “democratizar” sus filas.

En la medida en que los argentinos no empecemos a debatir las diferencias entre lo que es justo y lo que no, entre aquello que nos da calidad de vida y aquello que sólo da furtivo confort, y sigamos inmersos en la temática que impone el Gobierno a través de los medios, la Argentina seguirá siendo inexplicable no sólo para el mundo, sino también para nosotros mismos, que no sabemos ya si la calidad está en la vida o en los entierros.

Gabriela Pousa

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miércoles, febrero 13, 2008

El Reino Del Revés

Un país donde el litro de leche cuesta más o menos lo mismo que un litro de cerveza y es más caro que una caja de vino (si es que a "eso" que viene en “tetra brick” se le puede llamar vino), tiene serios problemas, y en nuestro país ocurre exactamente eso.
Mientras quien hace de “súper ministro”, el Secretario de Comercio, Guillermo Moreno, se encarga de “apretar” y controlar el índice de precios de muchísimos productos, entre ellos los de la canasta básica y particularmente el de la leche; y el mediático recaudador de impuestos de la Provincia de Buenos Aires, Santiago Montoya, persigue a los productores agropecuarios para poder sacarles más impuestos, la Presidente Cristina Fernández de Kirchner firmó un convenio entre el Gobierno y bodegueros mendocinos que suspende la aplicación del impuesto interno para la producción de champagne y vinos espumantes.
El decreto 248 publicado en el Boletín Oficial establece la exención impositiva, en consideración al cumplimiento del "Acta Compromiso" firmada entre el sector privado y el Gobierno en el año 2005.
Dicho convenio se había firmado con la condición de que los bodegueros se comprometieran a invertir en el sector.
Ahora bien ¿cuál es la gracia? ¿Por qué parecería que si los bodegueros invierten estarían haciendo una obra de caridad. ¿Qué empresario medianamente coherente no reinvierte en lo que produce?
Si bien es positivo que se invierta, lo lógico es que estas medidas sean equitativas, por ejemplo, ¿cuál es el beneficio que recibe un empresario que fabrica mesas y sillas, por citar solo un caso?
Por otro lado vemos que a ciertos sectores se los castiga, como a los productores agropecuarios y a los tamberos, quienes al igual que los bodegueros también invierten, ¿o acaso el Estado los benefició con algún acuerdo similar? Todo lo contrario, les aplican retenciones y los obligan a vender en el mercado interno a un precio regulado.
Otro problema parecido es el que tiene la empresa petrolera Shell, que se ve obligada a parar la producción de naftas ya que al prohibirse la exportación, ya no posee espacio físico para almacenarla, mientras en el interior del país existe un mercado negro del gasoil y se vende a más alto precio que la nafta súper.
Cuando uno espera que el Estado controle y/o regule, en lo último que piensa es en que tome medidas arbitrarias. En cualquier lugar del mundo los artículos suntuarios (lo que sea: automóviles, joyas, vinos espumantes e incluso cigarrillos) tributan más que cualquier artículo de la canasta básica, simplemente porque quien lo obtiene o lo consume exterioriza tener capacidad contributiva.
Con esta privatización encubierta de los tributos públicos ¿cómo se explica que esos impuestos —que terminará pagando indefectiblemente el consumidor— vayan a parar directamente a las empresas para que reinviertan, quizás aumentando la capacidad de producción en propio beneficio, en vez de ir a parar a mejorar la policía, o las escuelas y los hospitales, cuando Mendoza lo necesita de forma urgente?
En los países medianamente “normales”, tanto el tabaco, como el juego y el alcohol, pagan impuestos especiales, o sea impuestos más caros, los que luego se vuelcan en infraestructura. Por eso, como dijimos, un país donde la leche es más cara que el vino o la cerveza, está en serios problemas. Y nuestros problemas... saltan a la vista.

Pablo Dócimo


se puede ver el original en http://www.periodicotribuna.com.ar/Articulo.asp?Articulo=3538

jueves, enero 31, 2008

EL PRECIO DE LA AMISTAD

Hace unos días tuve un grave inconveniente personal, el cual me requirió contar con una suma de dinero que no tenía en mi poder. Apelé en ese momento a amigos y conocidos para que me auxiliaran, descontando por lejos que sería ayudado holgadamente por alguno/s de ello/s. Más allá de la amistad de años y años que nos une a varios de nosotros, debo confesar que soy acreedor de la mayoría a los que solicitaba auxilio. De hecho, la suma de todo el dinero que me deben es muy superior al que necesitaba.
Ante mi elocuente sorpresa, sucedió algo inesperado: de alguna manera u otra, todos mis ¿amigos? empezaron a justificarse para no darme la mano requerida. Las excusas brindadas fueron realmente inverosímiles, sobre todo teniendo en cuenta que nos conocemos hace años y la mayoría de ellos fueron auxiliados por mí cuando lo necesitaron.
Hubo otros que me dijeron que me ayudarían y acto seguido desaparecieron por completo de la faz de la Tierra. Lo cierto es que los días pasaron y finalmente no pude resolver mi grave inconveniente. La bronca que esto generó en mí no fue tan grande como sí fue la decepción por lo sucedido.
Fue entonces un buen motivo para reflexionar sobre la amistad y repasar sobre algunos tópicos de las relaciones humanas.
Lo primero que recordé es algo que solía decir mi abuela: "los verdaderos amigos se ven siempre en las malas, muy pocas veces en las buenas". Gran verdad, sobre todo porque casi todos mis conocidos y amigos siempre "han estado allí" ... sólo cuando me han necesitado. De hecho, fue esta la primera vez que los necesité a ellos.
Es raro el concepto de amistad, algo intangible e imposible de medir. Un sentimiento que nunca se sabe si es realmente puro o no, que se dice noble pero muchas veces es lo contrario.
"Amistad es un sentimiento convenido con otra persona, donde se busca confianza, consuelo, amor y respeto", jura el diccionario, intentando definir algo que no puede encuadrarse tan fácilmente. Para algunos, la amistad nace del mero conocimiento de otra persona, toda vez que aparenta haber una simbiosis con ella. Para otros, es la construcción cimentada de una relación de muchísimos años, donde intervienen no pocas cuestiones interpersonales.
Asimismo, hay quienes dicen que la amistad entre el hombre y la mujer no es humanamente posible, otros aseguran enfáticamente lo contrario.
Independientemente de la definición que cada persona haga de la amistad, es real que uno siempre espera que el otro esté dispuesto a poner el hombro ante la adversidad de "su amigo". Es dolorosa la "amistad" cuando esto no sucede. Y la definición de "amor y respeto" trastocan en el dolor más íntimo.
Entonces uno dice la lapidaria frase de siempre: "Ahora sí se quiénes son mis amigos y quiénes no". Y vuelta a empezar de nuevo, en una calesita que nunca termina. Donde la experiencia de los años sucumbe ante la debilidad del corazón.
Tal vez suene imbécil este análisis sobre amistad, y seguramente lo es. Pero es la catarsis que necesito hoy para descargar la bronca de saber que la amistad no es más que una máscara engañosa que en muy pocos casos logra caer del todo.

Christian Sanz

*Dedicado a mis poquísimos amigos, los verdaderos.

pueden leer el original en...

http://www.periodicotribuna.com.ar/Articulo.asp?Articulo=3509

sábado, enero 26, 2008

Informe DVD's Vírgenes

Segundo post del año y quería escribirles acerca de algo que yo considero útil, los DVDs vírgenes. Para mirar y para grabar (algunos les dicen "quemar" - sería como un sinónimo)

A todos los afectos a los DVDs, más de una vez les ha pasado que:
"el reproductor no lo lee", "antes se veía joya y ahora no se ve nada", "por qué me habré comprado este reproductor/grabadora tan pedorra? "por que uno de cada 2 discos a la hora de verificarlos me da error?" y un sinnúmero de situaciones similares.

Las causas pueden ser variadas:
-un daño físico en el disco (rayita en la superficie, decoloración de una de las capas)
-disco grabado a una velocidad mayor a la capacidad de lectura de nuestro reproductor (a mayor velocidad de grabación, los "agujeros" que hace el láser de la grabadora son menos profundos)
- un disco virgen malo, que se traduce en problemas de reflectividad del láser o, directamente en una mala grabación.

Para la primer causa, realmente es muy poco lo que se puede hacer. Si el daño no es muy importante hay que tratar de rippear el dvd con algún software para tal menester (nunca copiar los archivos desde windows o el sistema operativo que uses)como por ejemplo DVD Decrypter, DVD Shrink, o DVDRip , hacer un back up completo del disco al rígido y quemarlo en otro disco. Si ningún programa te lo puede rippear, estás frito.


Para la segunda causa, lo mejor es rippear el disco y grabarlo a la mínima velocidad posible. Si es de 1x, mejor, hay que aguantarse la espera pero si el disco copió bien, debería funcionar en todos lados


disco virgen malo = el objeto de este post. Cómo diferenciar un virgen bueno de uno malo? Por desgracia a simple vista es imposible. Si te guías por la marca también (sobre todo en Latinoamérica) ya que no siempre la marca coincide con el fabricante "bueno". Lo ideal sería ir con una notebook y probarlos uno por uno al momento de la compra, pero es imposible.

Cómo saber quién fabricó ese disco? Bueno, hay programas que se encargan de eso y todos gratis...

para windows conozco los siguientes (para Mac Y Linux también hay, escríbanme un privado y se los paso)

DVD Identifier

http://dvd.identifier.cdfreaks.com/


DVDInfo

http://www.digitalfaq.com/downloads/dvdinfo/dvdinfo.zip



A continuación una lista de la mayoría de los dvds disponibles en el mundo que fue confeccionada gracias al aporte de miles de usuarios y en el que se tomaron en cuenta:
Un balance entre usabilidad y calidad de grabación potencial.
La habilidad del disco para ser quemado en una gran variedad de grabadoras. Se tomó también en cuenta las incompatibilidades que existen entre ciertos discos y ciertas grabadoras. Y finalmente, se tuvo en cuenta la longevidad, la capacidad de ser reproducido y la reflectividad del material.



Primera Categoría: Con resultados de grabaciones impecables que oscilan entre el 95% y el 100%. En Orden de preferencia...

Identificador = PVC001001, PVC001002, PVCW00
Fabricante = Pioneer
no se hacen más desde el año 2003 :(

Identificador = MCC00RG20, MCC01RG20, MCC02RG20, MCC03RG20, MCC002, MCC003, MCC004, MCC00RW, MCC01RW, MCCA01, MKMA02, MKM001, MKM003
Fabricantes = Mitsubishi Chemicals, Mitsubishi-Kagaku Media, Verbatim

Identificador = TYG01, TYG02, TYG03, YUDEN000T02, YUDEN000T03
Fabricante = Taiyo Yuden

Identificador = MXLRG01, MXLRG02, MXLRG03, MXLRG04, MAXELL001, MAXELL002, MAXELL003
Fabricantes = Hitachi Maxell

Identificador = SONY04D1, SONY08D1, SONY16D1, SONYD21, SONYD11, SONYS11
Fabricante = Sony

Identificador = TDKG02, TTG01, TTG02, TTH01, TTH02, TDK501, TDK502, TDK001, TDK002, TDK003
Fabricante = TDK



Segunda Categoria: discos decentes pero no perfectos, con los siguientes porcentajes de "efectividad" : 80%- 95%
No se recomiendan para archivar datos o masters de video


Identificador = RICOHJPND00, RICOHJPNR00, RICOHJPNR01, RICOHJPNR02, RICOHJPNR03, RICOHJPNW01, RICOHJPNW11, RICOHJPNW21
Fabricantes = Ricoh, Ritek

Identificador = PRODISCS03, PRODISCS04, PRODISCF01, PRODISCF02, PRODISCR01, PRODISCR02, PRODISCR03, PRODISCR04. PRODISCG02, PRODISCW02
Fabricante = Prodisc Media

Identificador = DAXON008S, DAXON016S, DAXONAZ1, DAXONAZ2, DAXONAZ3, DAXOND42
Fabricante = Daxon (Acer+BenQ)

Identificador = RITEKG01, RITEKG03, RITEKG04, RITEKG05, RITEKW01, RITEKW04, RITEK000, RITEKR01, RITEKR02, RITEKR03, RITEKR04, RITEKF1
Fabricante = Ritek

Identificador = MBI01RG20, MBI03RG40
Fabricante = Moser Baer

Identificador = FUJIFILM02, FUJIFILM03
Fabricantes = Prodisc, Ritek, CMC, otros

Identificador = OPTODISCK001, OPTODISCR004, OPTODISCR008, OPTODISCR016, OPTODISCW002, OPTODISCW004
Fabricante = Optodisc

Identificador = INFODISCA01, INFODISCA10, INFODISCR20, INFODISCR01
Fabricante = Infodisc Media



Tercera Categoria = la calidad es muy cuestionable. El porcentaje de grabaciones exitosas es de un 50% - 80 %. Irónicamente algunos cuestan más que los de primera y segunda categorías.

Identificador= CMCMAGD01, CMCMAGE01, CMCMAGF01, CMCMAGM01, CMCMAGR01
Fabricante= CMC Magnetics

Identificador = PHILIPSCD2, PHILIPS010, PHILIPS041, PHILIPSC08, PHILIPSC16, PHILIPSRW
Fabricante = CMC Magnetics

Identificador = RITEKD01
Fabricante = Ritek

Identificador = LEADDATA01, LEADDATA, LD01, LD, LDS03, LDA02
Fabricante = Lead Data

Identificador = MBI, MBIPG101R03, MBIPG101R04, MBIPG101W03, MBIPG101W04
Fabricante = Moser Baer

Identificador = BEALLG00001, BEALLG40001, BEALL000P40, BEALL000PG0
Fabricante = Samsung/BeAll

Identificador = GSC001, GSC002, GSC003, GSC502
Fabricante = Gigastorage

Identificador = MAM4XG02, MAM8XG01
Fabricante = MAM-America, MAM-Europe

Identificador = ONIDTECH
Fabricante = Ul Tran Technology

Identificador = PRINCO
Fabricante = Princo

Identificador = INFOMER20, INFOMER30, INFOMEDIAT01
Fabricante = InfoMedia



Existe una serie de Cuarta Categoría pero si tus discos no figuran en las primeras tres, te sugiero que los cambies de forma URGENTE, porque son BASURA.

La experiencia personal, indica que en Argentina Verbatim no es siempre Verbatim fabricado por Mitsubishi sino Ritek de segunda categoria o Moser Baer de tercera categoria.

Los que se venden aqui como Maxell son Rycoh o Ritek , también de segunda categoría.

Si quieren ir a lo seguro, compren Bulks cerrados de Sony.

Los Verbatim con capacidad para LightScribe son de los buenos

En Cuanto a Dual Layers, los únicos buenos son los que encuentren en la Primera Categoria. Hasta ahora todos los Verbatim, eran Verbatim :)

Olvídense del resto si no quieren tener problemas. (Memorex, Acme, Datex, NexxTech, Premium, Ridata, GQ, Azul, Videolar, Aone, Daewoo,
HP, Mirror, Media Range, Prodisc, Imation, Mitsui, etc)


MrBlackwell


La info fue extractada de www.digitalFAQ.com/media

viernes, enero 25, 2008

2008

Primer post del año, y la verdad es que no tengo mucho para contar. Una sucesión de problemas tecnológicos me mantuvo alejado de la web. Tuve que reponer varios elementos de mi ordenador y, hasta tuve que cambiar un modem estropeado. Me gasté el dinero sin hacer el upgrade que esperaba.
Tampoco hay mucha inspiración y, no quiero llenar el blog con más basura de la que ya hay dando vueltas.

Espero que el balance del 2007 les haya dado positivo y que hayan aprendido de sus errores para no volver a repetirlos.

Por mi parte, hubieron muchas cosas buenas (conocerte personalmente después de tanto imaginarlo!), algunas malas, y mucho de lo mismo. Este año que pasó no saludé a tanta gente por su cumpleaños para ver si se acordaban del mio, como era de esperarse, no lo hicieron, asi que ya los saqué de mi agenda.

Supongo que ya va siendo hora de filtrar y separar otra vez a los "amigos" de los AMIGOS.
La amistad es un asunto de "ida y vuelta" y hacen falta dos para alimentarla y cuidarla, no hay malos sentimientos, se es amigo o no. Unos se van y otros llegan, asi es la vida! :)


Van desde aqui los mejores augurios para todos los que algunas vez se pusieron a leer mis porquerías. Espero ser más prolífico este año, pero no prometo nada :)

Que Dios los bendiga y Feliz 2008!!


MrBlackwell

viernes, diciembre 28, 2007

La Cultura Del Saqueo

El empleo de la coacción, la violencia y la fuerza como métodos para obtener aquello que se desea, por más justo o merecido que sea, es una de las causas de la decadencia argentina.

Si alguien dudaba de que Argentina se dirigía de cabeza a una crisis, lo que hoy estamos viviendo debería terminar de convencerlo. Las luchas por el poder sindical llegan hasta el límite de comportamientos mafiosos. Los piqueteros están nuevamente en las calles cortando el tránsito y tomando reparticiones públicas, la calle es un caos por ausencia de autoridad, los precios se siguen disparando y el gobierno acaba de anunciar un plan de emergencia energética que refleja la improvisación con que se manejó este tema todos estos años.

En el fondo, la crisis es solo el emergente de valores totalmente subvertidos del cual el gobierno parece no haberse enterado, por el contrario, sigue dando vuelta los hechos al punto que la presidente (y digo presidente y no presidenta porque presidente es el cargo que figura en la Constitución) acaba de afirmar: “en este programa estamos yendo al tercer eslabón de la responsabilidad, que es la responsabilidad social, porque se puede tener muy buen gobierno pero si no se tienen buenas instituciones en lo privado y en la sociedad, es muy difícil abordar la transformación de un país". Con esta afirmación pareciera ser que Cristina Kirchner considera que el suyo y el de su marido han sido dos muy buenos gobiernos y que si las cosas no marchan mejor es por culpa de culpa de los empresarios y de la gente. Algo similar sostenía, Hitler cuando estaba por caer Berlín en manos de los rusos. Decía el dictador, en su delirio, que su pueblo iba a sufrir porque no lo había acompañado en el sacrificio.

Pero volvamos al caso argentino. Lo que uno ve desde décadas, y más acentuado ahora, es que al revés de lo que marca la presidente, es que justamente ha sido el Estado el que ha subvertido los valores de la sociedad y no se le puede pedir a la gente que tenga comportamientos diferentes si desde lo más alto del poder se actúa con impunidad, mentira y desprecio por el orden jurídico.

¿Qué valores puede exigirle Cristina Kirchner al resto de la sociedad si a sólo 48 hs. de instalada en la casa de Gobierno se ha destapado un caso de corrupción que la involucra como candidata presidencial y compromete seriamente a su marido, que es el mentor de su candidatura?

Cuando Cristina Kirchner les exige seriedad a los empresarios y a la sociedad tiene que tener presente que las reglas de juego que hoy imperan en la Argentina fueron impulsadas por gobiernos con pensamiento populista como el de su marido y el de ella. ¿Qué valores impusieron? El de usar al Estado como instrumento de coacción para beneficio propio y de unos pocos amigos del poder. La cultura del trabajo, del esfuerzo personal fueron dejadas de lado para dar paso a la cultura de la prebenda y de la demostración de fuerza. Basta ver como facciones sindicales se enfrentan por cuotas de poder utilizando la calle como forma de manifestar su poder basado en la fuerza bruta. Aquí no hay razones, hay demostraciones de fuerza. Unos haciendo piquetes en 39 lugares diferentes de la ciudad violando el derecho de la gente a transitar libremente ante la pasividad de la autoridad pública, y otros amenazando con sacar los camiones a la calle como si fueran el séptimo de caballería.

Grupos piqueteros, que dicen ser partidarios del kirchnerismo, se dan el lujo de tomar por la fuerza bruta un edificio público en la ciudad de La Plata, lesionando gravemente a dos policías y los responsables son liberados casi inmediatamente.

Al mismo tiempo tenemos a algunos dirigentes empresariales que le chupan la media al gobierno de turno para mantener sus privilegios o los beneficios del eufemismo del tipo de cambio competitivo.

Argentina tiene reglas en las cuales el saqueo está a la orden del día. El saqueo como regla impuesta por el Estado por la cual se pervierte la ley para quitarle el fruto de su trabajo a quienes lo generaron para transferírselo a quienes no les corresponde. En nuestro país la ley está prostituida. No se la usa para establecer reglas de convivencia sino para saquear “legalmente” a diferentes sectores de la sociedad y para destruir el sistema republicano. Le ley no le pone límites al Estado, se los amplía generando océanos de corrupción.

La banda piquetera que tomó el edificio en La Plata se siente con derecho a exigir que le entreguen más dinero, canastas navideñas y no sé cuantas cosas más. ¿Quién tiene la obligación de pagar todos esos “beneficios” y por qué? ¿Qué estímulos puede tener el hombre o la mujer que se levanta temprano para ir a su trabajo a ganarse honestamente su sustento si ve que una banda de forajidos toma impunemente el edificio, es liberada y encima exige que ese señor o señora le de el fruto de su trabajo, luego de treparse viajar en condiciones infrahumanas en un colectivo, soportar los paros de subtes y aguantar los piquetes de Quebracho o la UOCRA?

Del lado empresarial, hay sectores que, cual ladrones de guantes blancos, estimulan el tipo de cambio competitivo que no es otra cosa que cobrarle el impuesto inflacionario a la gente para transferirle a ellos los beneficios de un dólar caro, cuando no piden créditos subsidiados sin aclarar quién y por qué tienen que financiarles tal petición.

Todos piden y nadie dice porqué el que paga tiene la obligación de pagar la cuenta. Se crea así, una cultura del saqueo impulsada desde el mismo Estado, cuando no es que los mismos funcionarios del Estado forman parte del saqueo.

Ya no queda gran margen para esconder este uso desvergonzado del poder, de la mentira, para disimular la inflación, la crisis energética y la caída del salario real.

Argentina está nuevamente en la pendiente descendente porque no se han cambiado las reglas del saqueo, solo se han cambiado las personas. Y las mismas reglas con diferentes personas igual dan los mismos resultados.

Roberto Cachanosky

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lunes, diciembre 24, 2007

Feliz Navidad!!!


Los mejores deseos para todos los lectores de esta porquería llamada MrBlackwell Blog :)

Los quiero mucho, cuídense y que Dios los bendiga!!!


Mariano
MrBlackwell

viernes, diciembre 21, 2007

SEGUIMOS HARTOS

otro artículo con el cual coincido 100%


El 21 de diciembre de 2001, después de que Fernando de la Rúa renunciara a la Presidencia de la Nación, la frase que estaba en boca de todos los argentinos era “que se vayan todos”, que más que una frase, era un sentimiento real después de haber sufrido una decepción tras otra y haber llegado al hartazgo.
Luego de esas primeras semanas turbulentas, donde se sucedieron meteóricamente tres presidentes, llegó Eduardo Duhalde, pero tampoco tuvimos respiro, ya que se despachó con la consabida devaluación de una manera descontrolada, sin ser consiente de lo que se estaba haciendo, y no hubo un sólo argentino que no haya sido castigado con su experimento, que realmente era necesario, pero no de esa manera.
Lo demás, es prácticamente actual... y del “que se vayan todos” pasamos al “y... se quedaron todos”, y de aquel hartazgo, hoy pasamos a otro tipo de hartazgos... algunos nuevos, algunos peores, algunos agravados.
Si bien, indiscutiblemente la economía mejoró sensiblemente, y la desocupación descendió, gracias a esa desastrosa devaluación, hoy son otros los problemas que nos hartan a la inmensa mayoría de los argentinos.
Estamos hartos de la inseguridad, que crece día a día y nadie, en seis años fue capaz de frenar; estamos hartos de los piqueteros, que hoy ya no deberían existir, pero claro, eso que nació como un movimiento social hoy se convirtió en una herramienta política, que utilizan los pseudodirigentes para su propio beneficio, y cada vez que se les ocurre algo se adueñan de las calles, de nuestro tiempo y, por qué no, de nuestros derechos.
Estamos hartos de las huelgas, que más que reclamos justos parecen ser aprietes extorsivos de los dirigentes sindicales.
Estamos hartos de una inhumana política de derechos humanos, que no sólo se ocupa de defender a los delincuentes, sino que además se ha convertido en la única política de Estado de esta administración, pero para reivindicar a delincuentes y asesinos.
Estamos hartos que la educación, el sistema sanitario y la justicia funcionen cada vez peor, mientras que los funcionarios responsables de mejorarlos sigan cobrando puntualmente sus sueldos sin hacer nada.
Estamos hartos de que nos mientan, queriéndonos hacer creer que no existe inflación, y manteniendo con nuestros aportes a una institución como el INDEC, que en estas condiciones no sirve absolutamente para nada.
Estamos hartos de mezclarnos con locos mesiánicos como Hugo Chávez, y tener que prestarle nuestro país para que insulte al “imperio”, y acusar a los EEUU de entrometerse en las políticas de los demás países cuando es él, el único dictadorzuelo que pretende, en su infantil cerebro, crear un imperio, y es él quien se entromete permanentemente en la vida institucional de los demás países, diciendo que los ayuda, cobrando intereses usurarios cuando nos compra bonos de deuda, o entrando dinero de los venezolanos en una valija para financiar grupos terroristas de izquierda, mientras su pueblo está cada vez peor.
Pero el máximo hartazgo es el de tener que soportar la hipocresía de un ex presidente, que en realidad sigue siendo presidente, vociferando con aire de compadrito, y desafiando a la primera potencia del mundo gritando ridiculeces y pidiendo “que manden al fugitivo” para que rinda cuentas acá, cuando él mismo lo ayudó a fugarse.
Estamos hartos de vivir en el único país del mundo donde en vez de mejorar empeoramos, y estamos hartos de que aquellos que aquel 21 de diciembre de 2001 se deberían haber ido por que precisamente ellos eran el problema, hoy sigan estando en el mismo lugar, y sigan siendo ellos el problema.
Lamentablemente, el 21 de diciembre de 2001 y las casi treinta personas que dejaron su vida no sirvieron para nada.

Pablo Dócimo

martes, diciembre 18, 2007

Sos Metalero

Esto lo descubrí de casualidad...................

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Sos metalero, Sabes bien que Judas Priest no es un cura del diablo
y que Metallica robó la idea del nombre de un amigo de Lars Ulrich de un fanzine.

Te sabés toda la letra de ¨Tu eres su seguridad¨ y siempre mandaste fruta
cantando el intro de Fuel de Metallica, tocás la guitarra,
pero nunca tan rápido como Jason Becker y odias la tecnica espantosa de Marty Friedman,
aunque en el fondo sabes que es envidia porque no tocás ni la mitad de lo que toca el.

Alguna vez te dejaste el pelo largo y seguro hiciste el loco gritaste en pedo
por la ciudad un sabado a la noche algun tema de tu grupo favorito
sabiendo que el 90% de los que caminan por la calle no lo conocen.

Pero no te importa, porque vos sos metalero y no te importa lo que digan los demás.
De hecho estoy seguro que en alguna época resentida de tu vida tu palabra más usada fue ¨careta¨ para nombrar al 70% de las personas que conoces.

Y seguro que lo volvés a pensar de vez en cuando cuando ves al pibe ese que saluda a todo el mundo y siempre se hace el masa.
Si, puede que vos no seas mr sociabilidad pero al menos vos saludás a los que son verdaderamente amigos y aunque crees que los besos en la mejilla son cosa de trolos (sin ofender, no es homofobia, es jerga nomás) una vez cada muerte de obispo les diste un abrazo.

En tus mejores épocas los sábados gritabas como un hijo de puta (no achiquemos, es esa palabra o ninguna) los falsetes de Halford y nunca en la vida de dios llegaste a cantar bien, pero te sentías en las nubes y con tus amigos acompañandote en el grito de revelación eras feliz, porque detrás de esa letra que no siempre sabías, estaba la sensación de libertad que tanto te llena.
Cantar bien alto y que no te importe que te cataloguen de loquito. Es más, hasta te gustaba la idea, porque así ganabas el respeto.

Estudiaste casi de seguro guitarra, poco, pero lo suficiente como para haber llegado a tocar en algun grupo al menos en un ensayo.

Pero si tocaste una sola vez en tu vida ya cumpliste una de las metas de todo metalero, ma´ que plantar un arbol, tener un hijo ni donar un organo!
Vos querés tocar en vivo una vez en tu vida, tocar tu tema favorito, tener una buena viola y buen ampli y algunos hasta componer un buen solo, grabar un disco.

Muy probablemente algun integrante del grupo se casó, otro se aburrió, otro consiguió laburo y la cosa se fue al carajo. Vendiste tus cosas, dejaste los cassettes de los demos en algun placard y hasta seguro te tuviste que cortar el pelo, porque sino como siempre, esta prejuiciosa sociedad del culo no te da trabajo.

¿Acaso Jesus no tenía pelo largo y barba?

Carajo. No, no te comparo che, pero este mundo es medio intolerante, vaya novedad, lo sabés, porque en algún punto, no te bancas vos tampoco a los fachos de siempre y a la mentira detrás del trajecito que te tenes que poner para ir a laburar.
Bien sabes lo que es luchar por ser vos mismo, que no te cataloguen de falopero por el simple hecho de que te re cabe salir un sábado con campera de jean, tus mechas despeinadas y tus pantalones medios gastados.

No te importa ahora, ya no te hacés tanto problema, porque el disco de Megadeth lo llevas en tu bolsillito, ahí donde nadie se lo espera, porque tu discos siguen ahí como estatuas de héroes que no pueden ser movidas de allí, porque todavía en la ducha te pegás un grito de vez en cuando, y ya no te importa parecer el tipo que no querías ser, porque en el fondo, seguis siendo el mismo, sos metalero!


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pueden leer el original en

http://www.fotolog.com/astor_piazzolla/36605412

domingo, diciembre 16, 2007

Una Meditación Sobre El Cinismo

Las patentes “G” se multiplican. Los modelos de automóviles también. Platales de cuatro ruedas cubren el espacio de la Argentina en un muestrario de los diseños internacionales.

Si bien algo apaciguado en los últimos meses, el ritmo de venta inmobiliaria se concentra en los superdesarrollos de las últimas modas del urbanismo.

Todos los destinos internacionales caídos después de la crisis han recuperado gran parte de sus visitantes argentinos. Los centros preferidos del fashionismo local están llenos de las mismas personas que compran autos, inmuebles y que viajan.

A este segmento de la sociedad le va bien, quizás mejor que nunca. Pero este mismo segmento no soporta a Kirchner. En privado, cuando la confianza de los que los rodean les permite presumir que no serán desenmascarados, hablan pestes de él y de su mujer. Fue el segmento social que votó contra Cristina el 28 de octubre. Aprovechan la volada de uno de los sistemas más regresivos que el país haya conocido y disfrutan el mientras tanto, pero la mismísimas personas del matrimonio presidencial les causa escozor. Otros llevan el cinismo a un estadio superior e incluso votan por Kirchner después de haberlo defenestrado en la mesa de café.

En el otro extremo, millones de pobres empiezan a ver como papelitos de colores cada vez más volátiles pasan rápidamente por sus bolsillos. Tal vez sean más que antes, pero duran menos y se pueden hacer menos cosas con ellos. Sin embargo, como encandilados por la cantidad, aman a Kirchner y creen ver en él –y seguramente también en Cristina- a un restaurador de la justicia social. No advierten el espiral que gira alrededor de ellos hacia la repetición de los traumas del pasado. Han hecho un pacto silencioso: mientras puedan tirar está todo bien.

La relación de la sociedad argentina con el bienestar material es paradójica por donde se la mire. El país se cuenta a sí mismo un cuento de hadas que lo ubica entre los defensores del romanticismo; entre los que creen que la sociedad debe ser un conjunto humano cálido y solidario que resigna el consumo de materialidades a cambio del humanismo y la “cultura”. Pero en realidad esa sociedad está dispuesta a pactar con cualquiera que le ponga un billete en el bolsillo.

Como busca el billete por el billete mismo, -sin creer en ningún sistema racional que lo produzca en abundancia y genuinamente-, por lo general termina envuelta en tremendas convulsiones que le hacen retroceder todos los casilleros que cínicamente había creído ganar.

Este podría ser un balance de lo que la Argentina vive desde que Néstor Kirchner asumió el poder, hace cuatro años y medio.

El deterioro institucional, la vida agresiva, el aislacionismo, la falta de proyección, parecen haberse jugado a un disfrute espontáneo y actual. Nadie conoce la fecha del final de la historia, pero como todos la presumen por la experiencia del país, todo el mundo parecería estar lanzado a un goce instantáneo.

El gobierno también ha vendido su alma a la fugacidad. Sabe que hecha diatribas de cartón hacia los sectores a los que está beneficiando a carradas. Estos, a su vez, aceptan los insultos a cambio de que en la siguiente hora sigan lloviendo los billetes como en la anterior. No les interesa tener una riqueza perdurable. Solo aspiran a gastar lo que el viento de cola les trae.

Por el lado de los pobres, el gobierno los adula y dice que trabaja para ellos. Pero los engaña envileciendo la moneda, hundiendo la educación, hacinándolos en villas, usándolos como carne de cañón electoral. Estos, a su vez, prefieren eso a que el país adopte – ¡Dios no lo permita!- un sistema por el cual haya que trabajar seriamente y en donde la fuerza del número no sea una opción a la razón.

Toda la sociedad sabe que vive inmersa en un monumental cinismo, insustentable por definición. La mentira que desafía la realidad no perdura eternamente. Y todos lo sabemos.

Por ello el país parece correr como si el tiempo se comiera a 120 segundos por minuto. Es difícil encontrar a alguien que no reúna las condiciones del hombre apurado. Uno no podría sacarle una explicación convincente a los motivos de su urgencia, pero ella está allí, delante de todo el que quiera notarla. Es que la idea de no perder tiempo “improductivo” en el aprovechamiento de lo que cada uno sabe que se acaba, no deja de sonar por detrás de cada uno de nuestros cerebros. “Rápido, rápido, que mañana esto puede terminar”, parece ser el lema de cada mañana.

¿Por qué no organizar, entonces, usando la misma energía que dilapidamos en la urgencia del instante, un sistema social que le permita a cada uno organizar su vida sobre bases perdurables? Seguramente presumiremos que esa tarea nos distraería del aprovechamiento del hoy. También debemos tener la sospecha de que muchos privilegios con los que vivimos hoy no serían posibles bajo el nuevo esquema. Quizás con la vigencia de esos parámetros nunca se hubiera inventado la expresión ¡¡qué país generoso!!

La Argentina ha elegido vivir bajo el cinismo. Echemos un vistazo a los sinónimos de “cínico”. Un simple diccionario nos entrega: “descarado, insolente, desvergonzado, procaz, atrevido, satírico”. ¿Sería alocado trazar un perfil del argentino que salpicara la descripción con esas palabras?


Carlos Mira


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martes, diciembre 11, 2007

La sociedad: la otra cara de la moneda

Cristina Fernández de Kirchner está a punto de convertirse en la “nueva” presidenta en ejercicio del poder. Al menos legítimamente, puesto que ese rol lo ha venido ocupando con anterioridad y en forma casi paralela a Néstor Kirchner, sin que se le haya dado a la ciudadanía ningún tipo de explicación plausible. En rigor, nadie tampoco la exigió. Y aquí reside quizás uno de los problemas más complejos a desentrañar: ¿qué pasa en la sociedad? ¿Hay alguna respuesta capaz de explicar por qué todo se acepta con tanta naturalidad?

Néstor y Cristina Kirchner obran como lo que son, un matrimonio con una compleja peculiaridad: manejan el poder de manera discrecional. El pueblo no demanda, observa pasivamente cómo le roban el futuro y lo condenan a un presente donde un electrodoméstico más o un auto nuevo marca la diferencia entre el estar bien o el estar mal. Hoy, los argentinos creen estar bien porque pueden veranear unos días, no experimentan el vértigo de la hiperinflación alfonsinista, los bancos no amenazan confiscar sus ahorros, ni el dólar se modifica. Y es que las sucesivas crisis que experimentó la Argentina han llevado a que se tomen parámetros muy frívolos para medir la calidad de vida. No cuentan el nivel educativo que puede dársele a un hijo, ni los valores, ni los ejemplos, ni siquiera la posibilidad de salir cada mañana con la certeza de regresar sanos e ilesos.

Los barrios se cercenan entre rejas y candados, los vecinos viven como presos y a la adolescencia se la llevó un concepto deformado de democracia que les ha hecho creer a los jóvenes que las jerarquías son algo malo. Toman colegios, atentan contra sí mismos con el tabaco, se agarran a trompadas entre ellos o se autoflagelan como sinónimo de coraje y valentía. El consumo de bebidas alcohólicas y pastillas es sinónimo de diversión. La vida cambió, hay que adaptarse, es cierto. Si embargo, hay cambios que son verdaderamente retrocesos, aquí y en el mundo entero.

Este cambio que parece meramente social tiene un componente político de envergadura: la autoridad máxima de la República Argentina no pregona el respeto, ni las buenas costumbres, no se erige como ejemplo ni rinde culto a la palabra empeñada. Desde arriba hacia abajo cunden el mal ejemplo, el desdén por las tradiciones y las buenas costumbres, el olvido de los próceres, la transmutación de la patria en bandos, odios y revanchas. Así, la zozobra de la dirigencia se traslada inevitablemente al pueblo, que termina por aceptar todo sin discernir siquiera si vale o no la pena, si lo que se le dice es o no cierto. Las contradicciones de la política calaron hondo en la vida de los ciudadanos.

No hay juicio crítico en la sociedad, la patética frase “es lo que hay” pone de manifiesto la aceptación ciega de las prebendas, los negociados, la ineficiencia, las mentiras que se venden como ciertas. Contagiados de la dirigencia, cada uno atiende su juego y trata de armar su kiosquito sin que importe el vecino. Además, los argentinos ya no ahorran, el crédito se ha esfumado. La idea es consumir el presente a sabiendas de que el mañana es utopía pura y depende, en todo caso, del capricho de un mandatario, o de dos en nuestro caso.

Las autoridades han dado consistentes pruebas de sus prioridades a la hora de actuar. El ir detrás de intereses sectoriales no permite atender el interés general, priman la ambición y el individualismo, esa necesidad de “salvarme yo”. Si a ello sumamos el temor que genera un Gobierno que castiga al que piensa diferente y que utiliza métodos poco ortodoxos para “convencer”, nos quedamos con una orfandad peligrosa. Así, las necesidades de la gente terminan siendo acalladas por un andamiaje oficial preparado para sustituir las demandas reales por otras a las que puedan y les convenga satisfacer para sumar puntos a su imagen. De ese modo, la inseguridad se torna costumbre mientras es ninguneada por el Estado Nacional y deja de ser una problemática crucial que no puede esperar más. Todos los días hay asesinatos, los episodios de violencia se han convertido en algo común y corriente, los ciudadanos cuentan sus experiencias como si se tratara de aventuras en una ciudad convertida en jungla. Se pierde conciencia: asaltos y robos no son algo normal, pero terminamos conviviendo con ellos e implementando alguna suerte de solución personal: rejas, alarmas, puertas blindadas, entre otras.

El aumento de precios negado cotidianamente desde el Gobierno es, ni más ni menos, inflación. Comprar eufemismos tales como “ajustes tarifarios” u otros similares impiden que advirtamos que la economía no es la panacea que relatan desde Balcarce 50 y que no hay estabilidad o crecimiento magnánimo capaz de atraer capitales foráneos para que el desarrollo sea real. Todo se lo acepta. No hay reacción, apenas alguna queja de sobremesa. Eso explica el silencio ante el atropello de la emergencia económica, la apatía ante los aumentos de precios, el desdén hacia los funcionarios sospechados de corrupción que se quedan en sus cargos.

Los cortes de calles, las movilizaciones gremiales, el reclamo de asambleístas y los hospitales sin insumos no nos incumben en la medida en que no tengamos que transitar por esos sitios, ni vivamos en Gualeguaychú o requiramos atención médica del Estado. Tampoco nos afecta la detención de Luis Patti porque no es un pariente cercano. Menos aún hay un despertar social ante temas alarmantes como la multiplicación del paco. Esos problemas de los demás. Mimetizado con las autoridades, también el pueblo mira para otro lado.

Mientras, nos quieren convencer de que todo marcha sin inconvenientes aunque, simultáneamente, desde el exterior, todos los informes (educación, corrupción y competitividad) nos señalan en franco retroceso y perdiendo posiciones de liderazgo en Latinoamérica. Chile y Brasil, en contrapartida, avanzan superando obstáculos. En la Argentina, negándolos nos quedamos. ¿Hay posibilidades de salir de esto? No se ven anticuerpos en el ámbito político, tampoco asoman en el pueblo. Blandir cacerolas cuando ya todo está perdido no es lo que nos hará tener un país como el que queremos o decimos querer. Pongámonos de acuerdo… pero a tiempo.

Gabriela Pousa

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